Interrogar no es fácil.
Y los interrogados suelen
ser huidizos. A nadie le parece un buen plan estar en un juzgado contestando
preguntas de un juez, de un fiscal, de los abogados (ni siquiera el suyo),
todos ellos señores muy serios vestidos de negro en una sala sofocante. Los juicios
suelen ser momentos de alta tensión emocional y el que no anda nervioso, está
enfadado, temeroso, o todo junto.
Por eso, ten presente
que: Todos se dejarán en el tintero detalles que no pensaban olvidar.
Todos callarán cosas que no iban a callar. Muchos cambiarán la versión dada
anteriormente. Y tú deberás de mantener la calma, aparecer como la persona más
segura del planeta a ojos de tu cliente y ante la mayor de las ficciones,
exageraciones, o inoportunas amnesias.
Por ello debes conocer a la perfección las reglas del juego y manejar al
dedillo los artículos 301-316 de la LEC.
ELEMENTOS DE UN BUEN INTERROGATORIO:
1º Las preguntas deben centrarse en los hechos objeto del litigio.
Parece obvio, pero casi
nunca se cumple. No caigas en la tentación de preguntar lo que no es objeto de
discrepancia, ni sobre lo que ya consta probado de forma documental y es un
hecho irrefutable.
Son preguntas
inútiles: aquellas que no contribuyen al esclarecimiento de
los hechos controvertidos en el proceso o que resultan irrelevantes para la
resolución del caso.
Es un error común realizar preguntas que abordan cuestiones obvias, acreditadas
documentalmente en el procedimiento o que no se refieren a hechos
controvertidos. Por ejemplo ¿Firmó usted el contrato de alquiler de fecha 1 de
septiembre de 2023? cuando no es una cuestión controvertida, pues el contrato
consta en los autos firmado y no se ha impugnado su autenticidad.
Son preguntas impertinentes: las que no guardan
relación con el objeto del proceso, es decir, que se refieren a cuestiones
ajenas a los hechos enjuiciados o que buscan emitir juicios de valor, reiterar
cuestiones ya resueltas o acosar al interrogado. También pueden ser aquellas
que vulneran derechos como la intimidad o la dignidad.
Las preguntas inútiles o impertinentes no se admitirán, por lo que el juez las
denegará y no se responderán.
ANOTA:
a) Protesta su inadmisión e impugna la pertinencia de la pregunta
del compañero.
b) A veces, tu cliente querrá que te vayas por los cerros de
Úbeda o a la Luna de Valencia y deberás capear ese viaje para conformarlo sin
irritar al juez. Por ejemplo, imagina que estás reclamando el importe de las
obras ejecutadas por una subcontrata, y que tus clientes quieren sacar a
relucir unas cuantas cuentas pendientes sobre tal “dime y direte” que ocurrió
tal o cual día de la obra, pero que no viene al caso de la reclamación. Trata
de explicarle en momentos previos que no conviene descentrar la cuestión
principal y que el juez no lo mirará con mayor simpatía por sacar los trapos
sucios de su adversario.
2º Las preguntas
deben ser claras y precisas, evitando valoraciones.
Formula preguntas cortas
y directas que acorralen a la parte o al testigo en una respuesta concreta. Por
ejemplo, en lugar de preguntar: ¿Dónde se encontraba el día 5 de marzo de 2025?
pregunta ¿Entonces estaba usted en la oficina de la calle Jacinto número 2, el
día 5 de marzo de 2025?
ANOTA:
Acorrala la
respuesta evasiva con otra pregunta directa. Por ejemplo, la parte
o testigo dice “no había escombro que llevar a un vertedero porque la obra era
hacer una casa en una parcela. Acorrala: “pero en la parcela había una antigua
piscina que se ha eliminado”. Apóyate en documentos admitidos, por ejemplo, una
certificación del catastro que muestre la presencia de la piscina pidiendo que
los exhiban.
A veces deberás reformular preguntas. Solo con la
experiencia se aprende a mantener la calma en estos momentos. Ensaya la
reformulación de todas las preguntas de tu listado usando un estilo directo.
Por ejemplo, has preguntado: “¿No es cierto que decidiste dejar tu empleo tanto
en 2022 como en 2023, porque no tenías la necesidad de mantenerlo?”, pero el
juez observa que existe una valoración. Reformulas: “¿Es correcto que solo
trabajaste 6 meses en 2022 y 3 meses en 2023, y que tu baja fue voluntaria en
ambos casos?”.
Las respuestas deben ser claras y evitar rodeos. Es mejor
decir: “No recuerdo con exactitud" a dar evasivas o hacer divagaciones que
puedan malinterpretarse.
TRUCOS:
Presta mucha atención a las preguntas del juez, pues se centran
en lo que él considera relevante.
Corta el
interrogatorio a tiempo: si no va bien, no insistas. Créeme, irá cada
vez peor.
Observa al adversario: Durante su declaración, toma notas de
inconsistencias o contradicciones con otras pruebas admitidas, para usarlas en
tus conclusiones.
Mantén la compostura: Evita enfrentamientos con el abogado
contrario o el juez. Una actitud profesional refuerza tu credibilidad.
Prepara a tu
cliente con antelación suficiente para evitar nervios adicionales
o inseguridad: Debe conocer las preguntas cómodas y las incómodas para
saber capear cualquier temporal, con soltura.
¿Y SI LA PARTE, CUYO INTERROGATORIO SE HA SOLICITADO, ¿NO COMPARECE AL
JUICIO?
Cuando alguna de las
partes formalmente citada para declarar no comparece, se le puede tener
por confesa, fórmula a la que los abogados nos aferramos
como a un clavo ardiendo en ese momento. Esto significa que se pueden tener por
ciertos todos los hechos que le sean perjudiciales, pero no te relajes, el juez
valorará todas las pruebas admitidas.
EL INTERROGATORIO DE PERSONAS JURÍDICAS:
Las entidades deben
designar a una persona física para que responda por ellas, siendo normalmente
su representante legal. Debes estar prevenido, ya que pueden designar a
cualquier apoderado que conozca directamente los hechos, si el representante de
la empresa los desconoce o no participó del conflicto. Infórmate previamente.
TESTIGOS Y PERITOS:
Fíjate si existe causa
para la tacha de testigos y peritos que presente
el contrario. Si no lo tienes claro indaga mediante las primeras preguntas por
el parentesco, relación de amistad estrecha, para formular la tacha en cuanto
encuentres una razón.
Presenta a tu perito, su trayectoria y trabajos, para resaltar su prestigio
profesional al juez.
RECUERDA: Ensaya poniéndote en el lado contrario. Solo así
podrás anticiparte.
¡Buena suerte en tu próximo interrogatorio!

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